El juez federal Diego Amarante procesó al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, y al tesorero Pablo Toviggino por la retención irregular de aproximadamente 19 mil millones de pesos correspondientes a aportes. La resolución judicial incluyó además un embargo de 350 millones de pesos contra ambos dirigentes, medida que generó repercusiones inmediatas en el fútbol profesional argentino.
Junto con Tapia y Toviggino, el procesamiento alcanzó a Cristian Malaspina, secretario general de la AFA y presidente de Argentinos Juniors; Gustavo Roberto Lorenzo, director general; y Víctor Blanco, ex secretario general de la institución y ex presidente de Racing Club. Sin embargo, el juez Amarante revocó la prohibición de salida del país para estos tres últimos dirigentes, manteniendo esta restricción únicamente para Tapia y Toviggino, quienes previamente habían sido indagados y quedaron impedidos de abandonar el territorio nacional.
El magistrado impuso un conjunto de reglas de conducta que rigen para todos los procesados, incluyendo la prohibición de ausentarse de sus domicilios por más de 72 horas sin notificación judicial, la obligación de mantener sus lugares de residencia sin cambios sin autorización del tribunal, y la exigencia de comparecer ante la justicia cuando sea requerido. Esta medida representa el primer procesamiento formal contra Tapia y Toviggino, quienes enfrentan además otras investigaciones por delitos más graves como desvío de fondos y lavado de dinero.
La decisión del juez Amarante genera incertidumbre respecto a la participación de los dirigentes en el próximo Mundial, ya que deberán solicitar autorización judicial para poder viajar fuera del país. Este procesamiento ocurre en un contexto donde se especula sobre presiones políticas para acelerar acciones legales contra la dirigencia de la AFA, aunque los tiempos parecerían extenderse hasta finales del año.
Fuente: www.lapoliticaonline.com