Tras asegurar los compromisos de 2026, el Gobierno trabaja para garantizar los pagos de deuda de 2027, un año electoral que se presenta desafiante. A los vencimientos en moneda extranjera se suman USD 7.700 millones que habrá que cancelar entre capital e intereses con el FMI.
El Ministerio de Economía busca asegurarse los dólares necesarios mediante acuerdos financieros y estrategias de acumulación de reservas. La prioridad es evitar turbulencias cambiarias que puedan afectar la estabilidad política y económica.
La presión sobre las cuentas externas se intensifica en un contexto de incertidumbre global y de alta sensibilidad en los mercados. El blindaje financiero se convierte en una pieza clave para sostener la confianza.
Los analistas advierten que el desafío será mantener la disciplina fiscal y garantizar el acceso a financiamiento en condiciones favorables. El año electoral agrega un condimento adicional a una agenda económica ya cargada de tensiones.
