Un informe de Perfil reveló las “dos velocidades” del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Por un lado, las arcas patagónicas celebran un salto histórico del 30% en la recaudación hidrocarburífera, gracias al boom de regalías. Por otro, la letra chica del régimen desplaza a proveedores locales, favoreciendo importaciones en detrimento de la industria nacional.
El contraste refleja los beneficios fiscales para grandes inversores y las dificultades para las pymes y empresas locales.
El debate sobre el RIGI se instala como uno de los temas más sensibles de la agenda económica y política.
