Tras una semana marcada por disputas internas y la neutralidad de Javier Milei, la mesa política del oficialismo volverá a reunirse el próximo jueves. El encuentro busca recomponer la relación entre las distintas tribus libertarias, que atraviesan un momento de fuerte fragmentación.
En Balcarce 50 confían en que la fiebre mundialista ayude a neutralizar el volumen de las diferencias, aunque la agenda política sigue cargada de temas sensibles. La falta de definición del Presidente en algunos conflictos internos generó resignación en varios sectores.
La reunión será clave para evaluar la estrategia legislativa y el posicionamiento frente a la oposición. La expectativa está puesta en si Milei logrará imponer un orden en medio de las tensiones o si la fragmentación continuará debilitando al oficialismo.
La mesa política se convierte así en un termómetro de la gobernabilidad, en un momento donde la cohesión interna resulta indispensable para sostener la agenda de reformas.
