El caso Adorni sigue generando turbulencias en la política nacional. El oficialismo enfrenta crecientes dificultades para frenar la ofensiva opositora en el Congreso y comienza a perder aliados clave. Este jueves estaba prevista una sesión con temas de interés para la Casa Rosada, pero la moción de censura contra el jefe de Gabinete amenaza con dominar la agenda.
La estrategia del Gobierno se centra en evitar un mayor desgaste, incluso a costa de suspender la sesión. La oposición, encabezada por el peronismo, busca aprovechar el momento para instalar el debate sobre la transparencia y las responsabilidades de Adorni.
La incertidumbre sobre la sesión refleja el impacto del escándalo en la dinámica legislativa. La falta de cohesión interna y la presión externa complican la capacidad del oficialismo de sostener su agenda parlamentaria.
El desenlace marcará un punto de inflexión en la relación entre el Ejecutivo y el Congreso, y podría definir el futuro político del jefe de Gabinete en medio de una crisis que no da tregua.
