El Ministerio de Economía aplicó en agosto el mayor ajuste del año, con un recorte del 10% en el gasto público para compensar la caída en la recaudación.
La poda afectó transferencias a provincias, sueldos del sector público y programas sociales. En lo que va de 2026, el fondeo presupuestario se redujo un 4% frente a la baja de ingresos tributarios.
El ajuste refuerza la estrategia de disciplina fiscal del Gobierno, aunque genera tensiones con gobernadores y sectores sociales.
El debate sobre el impacto del recorte se instala en la agenda política y económica.
