El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se apresta a presentar su declaración jurada, a un mes de la promesa realizada por Javier Milei. La documentación llega en un momento sensible, ya que el tema se instaló en la agenda pública y genera expectativas tanto en la oposición como dentro del oficialismo.
Algunos ministros ya tienen listos sus papeles, pero esperan la presentación de Adorni para no dejarlo en “offside”. La demora alimentó críticas y presiones, especialmente porque el caso se vincula con denuncias de enriquecimiento ilícito que lo rodean.
La presentación se da en paralelo a la fiebre mundialista, que el Gobierno espera que funcione como un amortiguador de las tensiones políticas. Sin embargo, la transparencia en las declaraciones patrimoniales se convirtió en un test de credibilidad para la gestión.
El resultado de este proceso será clave para la estabilidad interna del gabinete y para la imagen pública del Presidente, que había prometido un estándar más alto de transparencia en su administración.
